Hay un punto preciso en la isla de Capri donde dos mil años de historia se concentran en un solo golpe de vista. Desde los Jardines de Augusto, asomados al vacío, la mirada desciende por las curvas imposibles de la Via Krupp hasta el azul de la Marina Piccola, con los Farallones que cierran el horizonte como bambalinas de un teatro natural. Es el panorama más fotografiado de la isla, y uno de los más célebres del Mediterráneo. Si te preguntas qué hacer en Capri, este recorrido es la respuesta perfecta.
Esto no es simplemente un paseo panorámico. Es un viaje en el tiempo que comienza con los emperadores romanos, atraviesa la Belle Époque de un magnate del acero alemán y llega hasta hoy con uno de los caminos más audaces jamás construidos por el hombre en un acantilado.
Los Jardines de Augusto: Dos Mil Años de Belleza
Los Jardines de Augusto se encuentran en el corazón de Capri, a pocos minutos a pie de la Piazzetta, el centro histórico de la isla. El nombre es un homenaje al emperador Augusto, quien en el 29 a.C. adquirió la isla de Capri a Nápoles, inaugurando lo que se convertiría en el veraneo imperial más célebre de la historia romana.
Fue su sucesor Tiberio, sin embargo, quien transformó Capri en su residencia definitiva. Desde el 27 d.C. hasta su muerte en el 37 d.C., Tiberio gobernó el Imperio Romano desde esta isla, construyendo doce villas imperiales repartidas por toda su superficie. La más grande y famosa, la Villa Jovis, se alza en la cima oriental de la isla y dominaba el Golfo de Nápoles como un palacio suspendido en el cielo.
De Krupp a los Jardines Públicos
Los jardines en su forma actual fueron creados en los primeros años del siglo XX por el industrial alemán Friedrich Alfred Krupp, quien los concibió como jardín botánico privado de su residencia en Capri. Tras su muerte prematura en 1902, el área fue adquirida por el Ayuntamiento de Capri y transformada en jardín público.
Hoy los jardines albergan una rica colección de plantas mediterráneas y exóticas: buganvillas, agaves, pinos marítimos y matorral mediterráneo se mezclan en un diseño que enmarca naturalmente el panorama de abajo. Pero la verdadera obra maestra es la vista: el mirador principal es probablemente el punto más icónico de todo Capri.
Desde el mirador se domina un panorama de 180 grados que incluye los tres Farallones, la Marina Piccola, la costa sur de la isla y, abajo, las vertiginosas curvas de la Via Krupp que serpentean como una culebra en la roca calcárea. En los días despejados la mirada llega hasta Punta Campanella y la Costa Amalfitana.
Via Krupp: La Obra Imposible
La Via Krupp es un camino peatonal de aproximadamente 1,3 km excavado en la pared rocosa del acantilado meridional de Capri. Conecta los Jardines de Augusto (arriba) con la Marina Piccola (abajo) a través de una serie de 8 curvas en zigzag que se encajan en el acantilado con una precisión casi quirúrgica.
Fue encargada en 1900 por Friedrich Alfred Krupp, heredero de la poderosísima dinastía industrial de Essen, que necesitaba un acceso directo desde su hotel favorito (el Grand Hotel Quisisana) hasta la Marina Piccola, donde atracaba su yate. El coste de la obra fue enorme para la época: aproximadamente 3 millones de liras.
La ingeniería
El camino fue proyectado por el ingeniero Emilio Mayer y excavado en la roca calcárea con explosivos y picos. Cada curva es una pequeña obra maestra de ingeniería: la calzada mide unos 2 metros de ancho, protegida por muretes de piedra local, con pendientes que nunca superan el 8%.
La tragedia de Krupp
Friedrich Alfred Krupp nunca vio su obra terminada. Murió en noviembre de 1902, pocos meses antes de la inauguración, arrastrado por un escándalo personal. El camino fue completado en 1902 y donado al Ayuntamiento de Capri por la familia Krupp.
El problema de los derrumbes
La roca calcárea del acantilado es frágil y propensa a desprendimientos. La Via Krupp ha sido cerrada y reabierta varias veces a lo largo de las décadas por trabajos de consolidación. Incluso cuando está cerrada al tránsito, permanece visible en su totalidad desde los Jardines de Augusto.
La Ruta: De la Piazzetta a Marina Piccola
El recorrido completo desde la Piazzetta hasta la Marina Piccola a través de los Jardines de Augusto y la Via Krupp requiere unos 45 minutos a pie (solo bajada). Estas son las etapas.
Etapa 1 · 10 min
Piazzetta → Cartuja de San Giacomo
Desde la Piazzetta se baja por la Via Vittorio Emanuele y la Via Federico Serena. Se pasa junto a la Cartuja de San Giacomo, monasterio cartujo del siglo XIV con un claustro magnífico (entrada gratuita). Vale una parada de 15 minutos.
Etapa 2 · 15-20 min
Jardines de Augusto
La entrada está a pocos pasos de la Cartuja. Dentro: senderos botánicos, bancos panorámicos y el mirador principal con la vista sobre la Via Krupp y los Farallones. El punto fotográfico más célebre de Capri. Entrada ~1 euro.
Etapa 3 · 15 min
Via Krupp (si está abierta)
Desde la salida sur de los Jardines comienza el descenso por las 8 curvas. Cada giro ofrece una perspectiva diferente sobre el mar y el acantilado. El suelo está empedrado, resbaladizo con lluvia. Se recomiendan zapatos cerrados.
Etapa 4 · Llegada
Marina Piccola
El descenso termina en la Marina Piccola, la bahía más bella de Capri. Aquí hay establecimientos de baño, restaurantes en la playa y servicio de barcos para la vuelta a la isla. Para volver arriba: autobús ATC hacia el centro de Capri (~2 euros).
Villa Jovis: El Palacio de Tiberio
Para completar la experiencia "imperial" de Capri, no hay que perderse la Villa Jovis, la más grande de las doce villas que Tiberio construyó en la isla. Se llega a pie desde el centro de Capri en unos 45 minutos (subida exigente pero panorámica).
Construida sobre un promontorio a 334 metros sobre el mar, la Villa Jovis cubría un área de unos 7.000 m² e incluía termas, cisternas para la recogida del agua de lluvia, dependencias de servicio y los apartamentos imperiales con vistas de 360 grados. Desde aquí Tiberio gobernaba el Imperio mediante un sistema de señales luminosas y correos por mar.
El llamado "Salto de Tiberio" es un acantilado vertical de 297 metros junto a la villa, desde el que, según la leyenda (recogida por Suetonio), el emperador hacía despeñar a los condenados. Hoy la vista desde el precipicio es una de las más vertiginosas de Capri. Entrada a la Villa Jovis unos 6 euros.
4 Consejos de Expertos
1. Ve a los Jardines de Augusto a primera hora de la mañana
Antes de las 10:00 la luz es perfecta para fotografiar los Farallones y la Via Krupp, y no hay casi nadie. A primera hora de la tarde el sol está de espaldas y los colores se aplanan.
2. Comprueba si la Via Krupp está abierta antes de salir
La Via Krupp está frecuentemente cerrada por derrumbes. Verifica en el sitio web del Ayuntamiento de Capri o pregunta en la oficina de turismo de la Piazzetta. Aunque esté cerrada, la vista desde arriba vale igualmente la visita.
3. Combínalo con la Cartuja de San Giacomo
La Cartuja está en el camino entre la Piazzetta y los Jardines de Augusto. La entrada es gratuita y el claustro del siglo XIV es magnífico. Vale 15-20 minutos de parada.
4. Vuelve desde la Marina Piccola en autobús
La subida a pie desde la Marina Piccola al centro de Capri es exigente (~25 min de subida pronunciada). Toma el autobús ATC que sale cada 15 minutos desde la parada de la Marina. Billete ~2 euros.
Preguntas Frecuentes
¿Está abierta la Via Krupp en 2026?
¿Cuánto cuesta la entrada a los Jardines de Augusto?
¿Cómo se llega a los Jardines de Augusto?
¿Cuál es la relación entre Tiberio y los Jardines de Augusto?
¿Se pueden ver los Farallones desde los Jardines de Augusto?
¿Quién era Friedrich Alfred Krupp?
Escrito por
Amalfi Coast Travel
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